“ Cuando las cosas se tuercen para Julia Boudreaux, empaqueta sus tacones y jura alejarse de los hombres, que no hacen más que traerle problemas. Pero no es tan fácil ya que el atractivo agente secreto Ben Prescott ha sido herido de bala y tiene que permanecer en casa de Julia……..”
Tercera entrega de la serie Sexy, en la que encontramos a viejos conocidos: Julia Boudreaux la ex dueña de la cadena y Ben Prescott, hermano de Sterling Prescott (éste último fue el protagonista de la segunda entrega de la serie).
Julia Boudreaux heredó a la muerte de su padre la cadena de televisión KTEX TV en Texas; pero en lugar de una herencia sin más, se encontró con una larga lista de deudas a las que hacer frente. Julia es una persona acostumbrada a vivir bien, para ella la ropa y complementos son parte de su mundo, los precios tan desorbitados que ha llegado a pagar por algunas prendas la colocan en la situación de “barbie perfecta”, un adjetivo que a ella le encanta explotar, porque además va acompañado de un cuerpo maravilloso y una cara preciosa, ante la que casi ningún hombre podría resistirse. Su aspecto físico y su actitud la llevan a comportarse como una “devora-hombres”, un adjetivo que puede sonar fuerte; sin embargo ha llegado a sentirse así y decide que quiere cambiar, no sólo su actitud ante los hombres sino el comportamiento de toda una vida. A partir de ahora, pasará de los chicos-malos y ella misma se convertirá en una buena.-chica. ¿Lo conseguirá, podrá olvidar su arraigado comportamiento de ligona y ser simplemente una chica sencilla? ¿Podrá olvidarse de su preferencia por la ropa ajustada y por llamar la atención, y conseguir ser una chica del montón?
Ben Prescott es un agente de la policía secreta que en una noche de acción ha resultado herido; para no fastidiar la luna de miel de su hermano Sterling, acepta ser ayudado por Julia y quedarse durante un tiempo en su casa. La atracción que siente por su casera es muy fuerte, pero está decidido a resistirse a ella como sea. No tiene interés en una relación estable con ninguna mujer, su modo de vida y su situación como policía le impedirían ser la pareja adecuada. Ben vive atormentado por la muerte de su compañero Henry y se siente obligado a descubrir al asesino, no sólo como policía, sino como amigo.
Ben es exactamente el tipo de chico del que está intentando huir nuestra protagonista. Es: sexy, atrevido, guapo, tiene una actitud de chico-malo que pasea sin rubor, y ella ya está cansada de estos especimenes. Con lo que no cuenta ninguno de los dos es con la atracción intensa que sienten y que les hará difícil no caer en la tentación y dejarse llevar. A esto hay que añadir que la vida privada de Ben es un completo misterio para Julia, lo que lleva a conclusiones extremas sobre sus actividades.
Con estos ingredientes estamos ante un libro entretenido, con momentos y diálogos divertidos. En inicio se nos presentan unos personajes que se intuyen frivolos, y sin embargo poco a poco al descubrir los porqués de su comportamiento, entramos un un libro más profundo y con más miga de lo esperado.
Me ha gustado el libro, sin embargo me ha dejado un sabor agridulce, he avanzado capítulos y ha conseguido engancharme, pero le falta algo, no sabría decir que es, para parecerme un libro BUENO con mayúsculas y no simplemente un libro que está bien. Como cierre de la trilogía me ha dejado esperando más.
Besos